Eme A presenta… Halcón y Paloma
Sicilia, 1988. Karl Kesel tiene un ramalazo friki de esos que tienen de vez en cuando los autores de cómics de superhéroes y le da por relanzar a Halcón y Paloma, dos personajes de segunda fila de los que se había encaprichado en su infancia (la nostalgia, qué mala es) y logra que Barbara antes-Randall-después-Kesel le enchufe la idea a un editor despistado (el bueno de Mike Carlin). Eso sí, vendiendose a sí misma como co-guionista: recordemos que por entonces Kesel era un simple calcador.La idea era simple: se coge a Halcón, que andaba por el universo DC en plan berseker commie-smasher, y se le lobotomiza hasta dejarle una personalidad más light, la del típico universitario yanqui bobo y capitán del equipo de fútbol (pero expulsado, que se note que es un malote) para que, al menos, pueda interactuar con el necesario reparto de secundarios sin matar a la mitad; y ya que Paloma murió heroicamente y era aún más soso que Halcón, vamos a sustituirle por otro personaje nuevo. ¡Ya está, que sea una chica! ¡Y que su identidad sea un misterio! ¡Ja, los lectores se quedarán de piedra cuando descubran que es la tía buena rubia del bar y no la otra secundaria con frases!
Con un planteamiento tan… estándar, posiblemente la miniserie hubiera quedado en una anécdota y los personajes olvidados (hasta que a algún otro calcador le entraran picores nostálgicos) de no ser por un joven dibujante de veinte años, cuasidebutante, que fue quien imprimió carácter al tebeo.
¡Sí, claro que estoy hablando de ROB!
¡Sí, claro que estoy hablando de ROB!
Todo aquello por lo que ROB! será conocido en los años siguientes está ahí ya: sus musculaturas imposibles, sus personajes con dientes apretados (¡ese Kestrel!), sus homenajes (hay un cameo de Peter Parker como tributo al creador de los personajes, Steve Ditko), sus composiciones de página únicas (muy suavizadas, ROB! aún no tenía status de estrella y no le dejaban arriesgar: por ejemplo, unas páginas que ROB! dibujó giradas 90º fueron totalmente remaquetadas antes de ser publicadas)… En fin, una estrella había nacido, y Zinco lo supo ver eligiendo esta miniserie para lanzar su nuevo formato de 28 páginas (junto a Superman y Batman, casi na)
El éxito de la miniserie llevó al lanzamiento al año siguiente de una colección regular de Halcón y Paloma con los mismos guionistas… pero sin ROB!, sustituido por un clon descafeinado de nombre Greg Guler. La cosa fracasó, claro, y poco después la serie fue cerrada y los personajes destrozados totalmente y sin posibilidad de recuperación (risas, risas)
¿Y qué fue de ROB! tras Halcón y paloma? Oh, vamos, seguro que conoceis la respuesta…


La blogosfera necesitaba esta reseña.
BCDC: H&P YA!!!
Por diso… Parece algo realmente espantoso…
Pero no se como lo hace que siento ciertas ganas de hojearlo… ¿por que?
No lo entiendo…
>>Los personajes destrozados totalmente >>y sin posibilidad de recuperación
¡Yo digo NO!
No es sólo porque en los Teen Titans se haya presentado un nuevo equipo de Gavilanas (¡sí, esta vez son dos chicas!) y antes de eso hubiera una genial miniserie ignorada con guiones de Mike Baron (donde creo recordar que eran chico y chica, uno calzaba guitarra eléctrica y el otro ametralladora, aunque a lo meoro lo confundo con la también genial y también de Mike Baron Sonic Disruptors…). Quienes de verdad se cargaron a los Halcón y Paloma más populares (la versión de ROB!) fueron ¡LOS SPOILERS!
En serio (¿por qué tengo que meter esta coletilla?), recordemos la saga Armageddon 2001 ¿quién es el malo venido del futuro que en nuestro presente es todavía un héroe? todos los datos apuntaban al Capitán Atom ¿verdad? en América su serie se cerró el mes antes, y un annual de la JLA o JLE terminaba dando a entender que sería así. Sin embargo en el episodio correspondiente de Armageddon 2001 las cosas giraron bruscamente y el malo contra todo pronóstico y lógica resultó ser Halcón. Entrevistas posteriores a los creativos demostraron que ese cambio se hizo a última hora porque se había filtrado el que sería Capitán Atom, de forma que se sacaron de la manga otra posibilidad. Con eso se cargaron a Halcón, 50% del éxito del equipo (el era las armas y los dientes apretados, Paloma el culo y las tetas). Aunque sí han conseguido regenerar a Hal Jordan quién sabe si algún día alguien repara esta injusticia.
Espero no haber reventado a nadie lo de Armagedodn 2001, desde luego no revienta ningún argumento en curso de JLA/JLE, y dudo que terminen incluyendo estos dos annuales (sí, esto último es provocación) por quedar inconexos sin publicar Armageddon 2001.
Ehm… ¿inundamos al bot pidiéndole que incluyan Armageddon 2001 entera en JLAJLEJLIJLOJLU?
Y recordemos que Halcón acabó convertido en Extant en Hora Cero… que, por cierto, dio lugar a una saga muy interesante en JSA, La caza de Extant.
¿Y habría ocurrido algo de esto sin Rob!?
> ¡Yo digo NO!
De ahí mi “risas, risas”. ¿Cuándo se ha conseguido poner un personaje más allá de la posibilidad de recuperación?
Halcón y Paloma :¡Que grandes! ¡Que grandes…esto…ejem…LAS TETAS DEL CAPITÁN AMÉRICA!
[...] Aunque aquí se publicó como Anual 2000, fue publicado un par de años antes en su edición original. Además, fue el primer anual del grupo en 4 años. El anterior, nº 27, fue publicado en 1994 y tenía como equipo creativo a Mark Gruenwald y Mike Gustovich. No me extraña que habiendo caido tan bajo dejaran de publicar anuales… (el anterior anual con autores más o menos interesantes fue el 23 de 1990, por Walter Simonson y Jackson Guice, parte del crossover Días del Futuro Presente). Los autores de este especial son razonablemente interersantes. Al guión, un entintador reconvertido. Karl Kesel. Ha escrito historias para Superman, fue el creador de Superboy (el actual, el que apareció durante el Reinado de los Superhombres), ha tenido dos etapas en los 4F, actualizó en una miniserie de 5 números a Halcón y Paloma (junto a su ex Barbara y a ROB!)… Vamos, un guionista nada especial. El dibujo es otra historia. Es una debilidad personal del menda. Stuart Immonen. Ha pasado por Ultimate X-Men, hizo con Kurt Busiek el Superstar y su obra cumbre, Superman: Identidad Secreta. Así que, a priori, lo que te esperas es un tebeo tontorrón con un buen dibujo. Y puede que lo sea… pero a mí la historia me ha gustado mucho. El tema central del tebeo es una de las mayores críticas que hacen los profanos (o los directamente tocapelotas) al cómic de superhéroes. “¿Cómo puede ser que Superman siga teniendo veintimuchos o treintaipocos años si fue creado hace 70 años?”. Aquí siempre hay tres respuestas. La primera, que hubo un reboot de continuidad en 1986, con lo que cuenta como si Superman fuera creado hace 20 años. La segunda, que la vida real va más rápida que 24 páginas al mes. El tiempo en los tebeos pasa más lento. Y la tercera, piensa que la suspensión de incredulidad es necesaria para leer cualquier obra de fantasía/ficción. (Si os encontráis con alguno que dice que el no gasta suspensión de esa, ponte a ver Star Wars con él, y en el momento que haya una batalla de naves y no proteste cuando suene ruido al disparar alguna nave, le das un collejón de mi parte). Pues aquí estamos, tratando los superhéroes como si envejecieran a ritmo normal. Y con ritmo normal no me refiero a lo que hace Goku, eso de pasar de niño a adulto de una página a otra, jejeje… Nos encontramos a Reed Richards convertido en un viejo cascarrabias. Sue es una madurita de buen ver. Johnny lleva peluquín y -oh, cielos- bigote. Y tiene un hijo. Y Franklin también está crecidito Quizás la historia no sea gran cosa. Pero se deja leer muy bien. Y qué bonitos son los dibujos de Immonen, demonio. [...]